Brad Pitt!....And the Oscar goes to...Casey Affleck!....Esas son dos de las frases que se deberían escuchar en la próxima ceremonia de las estatuillas doradas, en los apartados de Mejor Actor y Mejor Actor Secundario, respectiva y engañosamente. Y es que tanto Pitt como Affleck podrían intercambiarse las categorías perfectamente, ya que a lo largo del film, la figura de Robert Ford ( Affleck) termina por tener la misma o más importancia que la de Jesse James ( Pitt). Hay es donde está la clave del film, en como la leyenda es y será siempre leyenda y el adorador, muy a su pesar, será siempre adorador.

Como su extenso y descriptivo (quizás demasiado) título indica, nos encontramos ante una de las historias más famosas de America, la muerte del forajido Jesse James, un despiadado ladrón y asesino, a manos de uno de sus mayores admiradores, el tímido y asustadizo Robert Ford.

Historia de personajes, de conflictos interiores, de fuertes personalidades, de vidas marcadas por el paso del tiempo, de dudas, de corazones cansados, de derrotas físicas y psicológicas, de triunfos y fracasos, en definitiva, de seres humanos, "El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford" pasa a ser, de lejos, uno de los mejores films que nos ha dado este 2007.

Partiendo de un extenso guión de Andrew Dominik,también director de la cinta, centrado en la exaustiva descripción de cada uno de los personajes, la película transcurre tranquila, llena de momentos de pausa, de reflexión interior, de silencios que dicen más que tres mil líneas de guión, de intensas y minimalistas escenas a las que la espléndida fotografía de Roger Deakins y la maravillosa banda sonora de Nick Cave y Warren Ellis dotan de una sensaciónde melancolía y ensueñogracias a las cuales seconsiguen algunas imágenes verdaderamente deslumbrantes.

En la labor de realización, Dominik, se permite el lujo de contarnos la historia en nada más y nada menos que 160 minutos, más de dos horas y media que, milagro a la vista, a servidor se le pasaron volando, y es que, excepto los comprensibles bajones de ritmo del film (es imposible mantener el listón tan alto durante tanto metraje), la facilidad de Dominik para ofrecer escenas intensísimas, llenas de emoción y de fuerza, es envidiable. Como muestra más clara de esto, tenemos una hora final de película inspirada, excelente, redonda, sublime, con una escena (la del asesinato) que, a pesar de que conocemos lo que va a ocurrir, nos mantiene atentos, tensionados y, finalmente, emocionados. 60 minutos de cine para recordar.

Y por si esto fuera poco, el film cuenta con dos actores en un impresionante estado de gracia y que son el verdadero motor del proyecto. Por una parte tenemos a un Brad Pitt inmenso como Jesse James, en una actuación llena de contención, de miradas, de gestos, que Pitt borda con una fuerza y una pasión desbordada. Su sola presencia llena toda la pantalla enel que es, de lejos, su mejor trabajo como actor. A su lado, como falso secundario (su personaje es de una importancia vital), está Casey Affleck, el hermanísimo de Ben Affleck, que demuestra, aparte de ser un actor muchísimo mejor que su hermano, una seguridad y una grandeza asombrosa en su interpretación de Robert Ford. Un personaje que cambia a lo largo del film de estado de ánimo, que sufre una devaluación continua, hasta acabar siendo una sombra de lo que soñó ser. Casey hace suyo a Ford como lo hacen los grandes, con sabiduría, entendiendo a su personaje, ofreciendo una actuación enorme, llena de carisma y, sobre todo, de emoción. Seguramente la mejor interpretación del año.

En definitiva, tenemos 160 minutos de cine extraño, íntimo, complejo y, absolutamente, fascinante. A muchos les podrá resultar un film excesivo, lento, rebuscado, innecesariamente contemplativo, a mi, en cambio, me parecio deslumbrante, arriesgado, poético, crepuscular y , absolutamente, melancólico. Una película para degustar, con la que enfrentarse yante la que, siDominik, Pitt yAffleck te conquistan como lo hicieron conmigo, uno no puede más que quitarse el sombrero y sentarse junto a Jesse a observar la caida del atardecer visto desde los ojos de un derrotado. ¿Hay alguna poesía visual mejor?

Nota: 10

Taxman