"Disturbia" - La ventana discreta

Está bien hacer homenajes. Menos acertado está hacer remakes.Pero lo peor que se puede hacer es una mezcla de ambas.
Y eso es "Disturbia", un homenaje - remake de "La ventana indiscreta", una obra maestra del género de suspense dirigida por Alfred Hitchcock en 1954 y protagonizada por un espléndido (si es que alguna vez no lo estuvo) James Stewart.
La premisa argumental es básicamente la misma, simplemente cambiando a un inválido (Stewart) por un jovencillo que tras cometer un acto de violencia debe quedar bajo arrestro domiciliario. En el tiempo que tiene libre (todo el del mundo) le da por observar con unos prismáticos a todos los vecinos entre los que se encuentran una exuberante nueva vecina y un sospechoso de asesinato. Casi nada.
Realmente poco se puede destacar de una película que cuenta con un estupendo arranque, en los que se encuentra uno de los mejores accidentes automovilísticos que se han visto en tiempo, pero que se va desinflando de manera estrepitosa hasta concluir en un desenlace precipitado, sin mucho sentido y que recuerda demasiado a otro clásico del género ("El silencio de los corderos").
En la labor de dirección se encuentra D.J. Caruso ("Vidas ajenas", "Apostando al límite"), al cual se le notan cualidades, empeño y buen hacer, pero poco se puede sacar de un guión tan plano, lineal y tópico como el que han escrito Christopher B.Landon y Carl Ellsworth. A pesar de ello, varios momentos demuestran que Caruso tiene capacidad para, al menos, entretener y sacar mínimamente adelante una historia que tiene demasiados baches.
Pero no todo puede ser malo o regular, también hay un punto a favor en el film, y se llama Shia LeBouf. Realmente no me importa que este chico sea el actor más de moda en Hollywood, que vaya a participar en "Indiana Jones 4", o que todo el mundo se haya vuelto loco con el. Lo que realmente me importa, y me alegra, es que tras verle únicamente en dos películas ("Transformers" y esta que nos ocupa), me sirve para saber que es suficiente reclamo para que servidor pague una entrada. Todo en el es natural, consigues olvidarte que está actuando, siempre consigue caerte bien y hace creibles papeles tan normalillos como el de esta película. Es jóven, tiene talento y ha conseguido ganarse la confianza del mundo del celuloide, esperemos que sigua con la cabeza en su sitio y disfrutemos muchos años más de sus actuaciones. Al lado suyo unos secundarios que no aportan casi nada, excepto decadencia (Carrie -Anne Moss), eficacia (David Morse, de lo mejorcito de la función), y belleza (Sarah Roemer). Ni que decir tiene que cada vez que alguno de ellos se enfrenta a LeBouf sale perdiendo por goleada.
Por lo tanto estamos ante una película irregular, un homenaje fallido y un remake (no confesado) que no está ni mucho menos a la altura. Un film del que solo se puede sacar una conclusión: que Shia LeBouf es una estrella y que las ideas en Hollywood andan escasas. Si esto es todo lo que el género nos puede dar, mal andamos. Si les apetece ver una buena película de suspense es fácil, consigan "La ventana indiscreta" de un tal Hichtcock. Comparen. El resultado es aplastante. Que no toquen más a los clásicos por favor.
Nota: 6,5
Taxman
