A pesar deque en estos últimos meses este blog se ha centrado en críticas de películas, hoy es un día en el que un jugador de fútbol, una persona, acapara uno de los artículos más tristes a los que servidor se haya enfrentado nunca.

Pocas cosas se pueden decir más allá del agradecimiento a un futbolista que ha unido a aficiones, a clubes, a personas. Todos somos, desde hoy, sevillistas, futboleros, admiradores de un jugador increible, de una persona que intuimos noble, sencillo.

Puerta es ya un mito, una leyenda. Descanse en paz.

Cuando el corazón sevillista le falló,
titular en el partido del cielo,
defensa zurdo de Nervión,
ángel a ras del suelo.
Cuando cayó al cesped del Sanchez Pijúan,
maldita la hora,
cuando solamente se pudo respirar,
los nervios, la angustia y la tensión.
Otro balón que llora,
ríos de lágrimas sevillistas,
España entera añora
a una gran persona con apodo de futbolista.
Madridistas, atléticos, valencianistas, culés,
hoy todos somos del Sevilla,
para siempre un ¿por qué?,
¿por qué la muerte tenía tantas prisas?
Para siempre tus goles, tus carreras, tus jugadas,
dejas la banda del Pijuán vacía,
gracias por todo,
no nos debes un de nada,
eterno número 16,
dejas a la cara de la felicidad tuerta,
para siempre un gracias de color andaluz,
para ti, genio, Antonio Puerta.

Con todo el cariño del mundo para la familia Puerta, la familia sevillista, y la familia del fútbol.

Taxman