"Los Simpson: La Película" - Exceso de amarillo

No me hacen gracia los Simpson. Esta afirmación tan rotunda me parece necesaria antes de empezar a evaluar la película. Pero quizás no sea del todo correcta, la frase completa sería algo así: No me hace gracia la serie de los Simpson, pero me rio con la película. Y eso es algo que ya me ocurrió con otra famosa serie, "South Park". Mientras su versión en pantalla pequeña no provocaba en mi más que aburrimiento y dos o tres sonrisas complices, me encontré con la sorpresa de que su película correspondiente "South Park: Más grande, más larga y sin cortes" es, seguramente, una de la comedias más salvajes, irreverentes, genuinas y geniales de la historia del cine. Por eso, a pesar de la poca gracia que me hacen las aventuras de esta familia amarilla en la televisión, albergaba esperanzas de que la película me diera una sorpresa como ocurrió con South Park. Y algo así ocurrió, pero a medias.
Es imposible, y poco sincero, no admitir que a lo largo de los 87 minutos que dura el film no se producen algunos de los mejores gags de lo que llevamos de año, y también se debe confesar que "Los Simpson: La Película", es más divertida que, por ejemplo, "Shrek Tercero", pero mientras esta última organizaba y distribuía los chistes y puntos claves a lo largo de su metraje de manera que se nos presentaba una película divertida, amena y entretenida, con "Los Simpson: La Película" nos encontramos ante una película demasiado aparatosa, excesiva y que se va desinflando poco a poco.
La historia que nos cuenta deja bastante que desear, y no es más que un argumento de un capítulo de los simpson alargado: Homer y su nueva mascota, un cerdo que roba cada una de las escenas en las que aparece, provocan una catastrofe ecológica que pone en verdadero peligro a la ciudad de Spingfield. Homer debe solucionar el problema antes de que sea demasiado tarde y su querida ciudad desaparezca a manos de undespiadado militar. Poca chicha para una historia que, según afirman sus creadores, ha estado gestándose durante 20 años.
La dirección de David Silverman es cuanto menos enérgica y arrolladora, pero no es suficiente para mantener el ritmo durante todo el film que empieza a resentirse de un desgaste importante sobre todo en su parte final y posterior desenlace. Y esto ocurre por culpa de un guión que quiere contar tanto, hacer tantos chistes, ser tan irreverente y tan genial, que se queda a medias en casi todas sus metas. Cuenta todo, pero de manera tan reducida que casi nada resulta relevante, hace tantos chistes ( y son tantos los que no funcionan) que más que carcajadas, que aparecen muy de vez en cuando, se encuentra con sonrisas. Respecto a lo irreverente de su propuesta utiliza los mismos clichés que siempre: meterse con la política, autoparodiarse y utilizar el mabiente disney para una escena de cama entre Homer y Marge que resulta totalmente innecesario. De su intención de ser genial poco se puede decir, hay momentos de lucides e inteligencia de guión asombrosos, especialmente en sus primeros minutos, pero poco a poco se va despareciendo y todo empieza a sonar a ya sabido, ya contado, y lo peor, ya reido. Y es que el guión del máximo creador de la serie, Matt Groening, palidece del descaro, ingenio, ironia, y hasta el punto salvaje de otras propuestas animadas como la antes mencionada "South Park" e, incluso, "Shrek".
Será un taquillazo, eso es evidente. La gente que se rie con los capítulos diarios de la serie (aunque se hayan repetido una medio de 30 veces cada uno) disfrutará de lo lindo y hasta se emocionará de ver a sus queridos personajes en la gran pantalla. Pero a mi me ha parecido una comedia correcta, un ejemplo de la decadencia de la serie en sus últimas temporadas, la confirmación de que siguen sin hacerme excesiva gracia estos personajes, excepto alguna genialidad del mítico Homer. El comienzo me hizo creer que estaba ante una nueva sorpresa y un nuevo momento de esos en los que me veo tragándome mis críticas negativas sobre la serie de Los Simpson. Pero lo que comenzó como un gran aperitivo terminó sentándome como un exceso de amarillo. Y aunque divertido, entretenido y genial, por momentos, todo en su medida se disfruta más y "Los Simpson: La Película", por desgracia, tienen una medida perfecta de 20 minutos, no de 87.
A los que adoren la serieles recomiendo que vayan al cine y vean una BUENA película, "Los Simpson: La Película". A los demás, les recomiendo que se sienten sobre las dos de la tarde y pongan Antena 3, porque a esa hora empieza una GRAN SERIE, Los Simpson.
Nota: 7
Taxman


D. Murphy dijo
Estoy de acuerdo con la mayor parte de la crítica Taxman.
Salvo dos o tres puntazos de humor la película raya a lo largo de toda su duración la vana convencionalidad en la que ha caído la serie en los últimos años.
Como aficionado a la que ha sido en mi opinión la mejor serie de dibujos animados del s.XX lo único que me queda es pedir/rogar/esperar a que esos guionistas que se encargan del devenir de la serie vuelvan a la vida y nos hagan caernos del sofá de la risa,como en antaño, por ejemplo y sobre todo con el gran Homer.
Un saludo
2 Agosto 2007 | 08:20 AM