Pues ya están aquí. Los piratas regresan a las salas españolas ( 800 copias de la cinta están presentes en la cartelera desde el jueves) con el propósito de convertirse en la película más taquillera del año ( seguro ) e incluso de superar a "Titanic" como película más taquillera de la Historia del cine ( más complicada está esa meta).
Lo que está claro es que la enorme campaña de promoción de la película ayudará a que arrase sin muchos problemas en todo el mundo. Pero la pregunta no es cuanto dinero conseguirá el film ( o no debería serlo ), sino si esta tercera entrega de la saga llega al nivel de la notable primera parte y de la sobresaliente secuela que la precede. Pues bien la respuesta es que si, que está a la altura de las expectativas, pero no las supera.
Veamos, si consigues una saga que triunfa mundialmente por ser entretenida, enérgica, que no se toma mucho en serio a si misma, que es capaz de entretener tanto a niños de 5 años como a personas de 90...¿por qué sacrificar todas estas cosas para dotar a la saga en su última entrega de una profundidad y seriedad a todas vistas innecesaria? Y es que hay está el error de esta "Piratas del Caribe. En el fin del mundo", se toma demasiado en serio. Prescinde durante demasiado metraje del humor, fantástico y de la acción que caracterizaba sus dos anteriores entregas. Demasiados acontecimientos, demasiado liosos y demasiados innecesarios.
Pero que no se asuste nadie, la película funciona en la mayor parte del tiempo, y cuando lo hace, lo hace muy bien.
La película se podría dividir en tres partes:
Por un lado tenemos unos espléndidos primeros 70 minutos, con un prólogo excelente y una presentación más que aceptable de los personajes de William Turner (Orlando Bloom), Elizabeth Swann (Keira Knightley) y el Capitán Barbosa ( Geoffry Rush) en un Singapur excelentemente ambientado.Los primeros 40 minutos recogen parte de la esencia de "Piratas del Caribe", pero con una estética mucho más oscura, imaginativa y sorprendente. Pero algo se echa en falta...el Capitán Jack Sparrow. Y es que hacer esperar casi una hora para ver al verdadero valuarte de esta saga, parece mucho tiempo. Pero de nuevo merece la pena. Vale que la presentación del personaje sea mucho peor que las de las dos anteriores entregas; vale que sea una presentación tan extraña como surrealista y vale que pueda despistar a más de uno. Pero es Jack Sparrow. Su presencia es tan enorme que simplemente llena la pantalla con cada gesto, cada palabra.
Pero he aquí que cuando más felices nos las prometíamos, con todos los personajes bien situados, con Sparrow al timón y listos para que la película zarpara sin problemas hacia la genialidad...todo se tuerce. Tras 70 minutos espléndidos nosencontramos con casi una hora de tratos, engaños, traiciones, amorios y nula acción.El problema es que son demasiadosacontecimientos,demasiado liosos, y dotados de una seriedad y dramatismo muy inncesarios que únicamente sirven para quehasta el espectador más experto en la saga tenga problemas para seguir el hilo de la historia, ni que decirde quien no conozca bien la trilogía. Despiste del guión que hace quela película pierda fuerza, interés y, por desgracia, entretenimiento.
Tras ver esta hora sin una sola escena de acción, me pregunto porque los guionistas Ted Elliot y Terry Rossio, no repartieron mejor el pastel. ¿Por qué la segunda parte dela saga,"Piratas del Caribe. El cofre del hombre muerto", tenía más de dos horas de metrajede escenas de acción y esta entrega cuenta solo con un par de ellas? Nunca lo sabremos. Pero sin duda que a esta tercera parte le hubiera venido mucho mejor unas cuantas escenas de acción tan buenas como las de la genial segunda parte.
LA SATISFACTION DE KETIH RICHARDS
Y Keith Richards apareció. El único e inimitable Rolling Stone hace acto de presencia en la pantalla cuando más se le necesita. Su aparición nos despierta de la seriedad reinante en el film para que comience lo que todos estábamos esperando.
Con un papel que le viene como anillo al dedo, el del padre de Jack Sparrow, Richards aparece solo durante unos 5 minutos del film. Suyo es el prólogo de los últimos 80 minutos del film, los momentos donde la película deja claro porque es una de las sagas más taquilleras de la Historia, y el porque de su fama mundial. Brillantes, enérgicos, fascinantes, épicos y absolutamente deslumbrantes, la última hora del film es tan genial que hace que nos olvidemos de los fallos que venían lastrando a la película.
Todos los elementos que han convertido a esta saga en lo que es hoy por hoy están presentes en este auténtico broche de oro a la saga: humor, fantástico, acción, pequeñas dosis de amor y Sparrow. Es simple, es fácil y es totalmente efectivo. Estos factores que hicieron que "Piratas del Caribe. La maldición de la Perla Negra" sorprendiera y que "Piratas del Caribe. El cofre del hombre muerto" cautivara, son los mismos que hacen que "Piratas del Caribe. En el fin del mundo" deslumbre.
El sabor agrio de la película se convierte en dulce.
PERFECCIÓN TÉCNICA
No es ninguna sorpresa que los efectos especiales de esta terecera entrega sean increibles, pero es que son MUY increibles. El lujo técnico de la película es tan grande que se permiten ofrecer algunas de las escenas más poderosas que ha ofrecido el cine este año ( el viaje del barco del Capitán Barbosa por un mar de estrellas, la Perla Negra surcando la arena con Sparrow a la cabeza, la batalla final, etc.).
Por su parte la fotografía de Dariusz Wolski es oscura y fascinante a la vez, la mejor de las tres entregas, al igual que la genial banda sonora de Hans Zimmer en la cual se complementan sin problemas los compases más épicos con los más tranquilos, cargados con unas notas que le dan a la partitura un toque oriental que le viene muy bien.
Pero para que todas estas cosas funcionen debe haber alguien que las organize de manera correcta. Y ese no es ni Orlando Bloom, ni Keira Knightley, ni siquiera Johnny Deep, sino el director Gore Verbinski, responsable de las dos anteriores entregas, y que cuenta en su curriculum con la joya "Un ratoncito duro de roer", la fallida "The Mexican", la notable "The Ring" y "El hombre del tiempo". Verbisnki cierra esta tercera entrega consciente de su buen hacer y terminando así un curso de como se debe llevar a cabo una trilogía de blockbusters. Una dirección tan notable como las de las dos anteriores películas.
BLANDO BLOOM. GENIAL KEIRA. MAGISTRAL RUSH. ENORME DEEP
En el plano interpretativo ninguna sorpresa. Orlando Bloom sigue siendo tan mal actor como siempre, y aunque en la segunda parte ofreció una actuación más aceptable de lo normal, en esta tercera entrega vuelve a demostrar su absoluta falta de recursos expresivos, acompañado de una pose de héroe que le viene muy grande. Por su parte Keria Knightley se convierte en la verdadera protagonista del film, siendo su personaje de Elizabeth Swan el que más ha evolucionado a lo largo de las tres entregas. Su actuación es sexy, provocativa, llena de fuerza y de pasión. La confirmación de una actriz espléndida.
Poco o nada tiene ya que confirmar Geoffry Rush. Su capitán Barbosa es uno de los mejores personajes de la saga y su actuación es tan magistral como podríamos esperar de un actor de su talla, que nos regala apariciones en películas tan comerciales como esta. Bendito regalo.
Pero debemos rendirnos una vez más a Johnny Deep. El verdadero elemento que ha hecho que esta saga sea un fenómeno social como lo es, es su Capitán Jack Sparrow. Y en esta entrega, aunque sea en la que menos aparece, cuando lo hace inunda la pantalla de puro genio. Johnny Deep es uno de los mejores actores que tiene el cine desde hace mucho tiempo (papeles como los de "Ed Wood", "Descubriendo Nunca Jamás" o, sobre todo, "Eduardo Manostijeras" lo demuestran), y ha encontrado en el Capitán Jack Sparrow al personaje de su vida y de su carrera. Sparrow está ya en la Historia del cine, es un personaje clave del mundo cinematográfico de nuestro tiempo. Es un clásico. Y eso es gracias aDeep. Enorme personaje. Enorme interpretación. Enorme actor. Enorme Johnny Deep.
¿TRILOGÍA?
Sin desvelar nada del final del film, todo hace presagiar que la, en principio trilogía pirata, tiene muchas posibilidades de contar con una cuarta parte. Y es que el epílogo dle film y la escena que aparece tras los títulos de créditos finales (¡no os vayáis del cine hasta verla!) sirven una y exclusivamente para dejar los suficientes cabos sueltos para una "Piratas del Caribe 4". Al parecer, Walt Disney ( la productora del film) está interesada en el proyecto, pero ni Orlando Bloom, ni Keira Knightley, ni el director Gore Verbinski quieren una cuarta parte....pero Johnny Deep si. Y si el Capitán Sparrow lucha por una nueva entrega es muy dificl que no se lleve a cabo. En mi opinión sería estirar lo que ya está más que estirado, pero que carajo, si cada año los piratas me ofrecen una dosis de entretenimiento puro y duro, yo encantado.
BRINDIS FINAL
Por lo tanto, nos encontramos con una tercera entrega que es mejor que la primera pero que se encuentra mínimamente por debajo de la segunda. Aún así es brillante, deslumbrante, épica y hasta sorprendente. Mereció la pena la espera.
Los piratas han vuelto para cerrar, de momento, una de las trilogías más divertidas y entretenidas de los últimos años. Vale que no tiene la profundidad de "El señor de los Anillos", ni la energía de "Indiana Jones", ni el factor sorpresa de "Star Wars". Pero que mas da, nos han estado alegrando la vida estos últimso tres años con sus aventuras. Brindemos pues con ron por el Capitán Barbosa, por Will Turner, por Elizabeht Swann, y sobre todo, por Jack Sparrow. Si no vuelven se les echará de menos.
NOTA: 7,5
Taxman
En mi opinión,una peli con efectos especiales muy logrados y realistas, así como un argumento que engancha. El defecto que más he notado es que la trama es algo enrevesada y los acontecimientos se suceden con rapidez sin dar tiempo a asimilar lo que sucede con anterioridad,aunque ese mismo factor le confiere tal vez más atractivo a la película. Creo que yo le pondría....un 6'5.
Saludoss!
Estoy con el señor Murphy en que los acontecimientos suceden con rapidez y sin dar tiempo a poder seguir el hilo argumental de la película.
Desde luego es la que menos me gusta de las 3, aun así lo grande de esta trilogía es el fantástico Johnny Deep, que sigue en su línea de gran actor. La película gana gracias a los efectos especiales y a la preciosa Keira, que ayuda al tipico adolescente (y no tanto) a llenar de alegria la sala de los cines.
Le pondria un 6, ya que resulta bastante entretenida.