Clint Eastwood - El clásico de los clásicos

Gracias a sus primeros papeles se ganó a pulso el título de "tipo duro". Se especializó en westerns de los cuales destaca la trilogía del conocido "spaghetti western" que protagonizó a las ordenes de Sergio Leone formada por tres clásicos del género que son "Por un puñado de dolares", la obra maestra "La muerte tenía un precio" y la notable "El bueno, el feo y el malo". A su eterno personaje de hombre rudo, sin escrupulos, eterno cowboy del viejo oeste, se le anadió la chulería y la violencia máxima con uno de sus personajes más clasicos, el policia Harry Callahan, más conocido como Harry "El Sucio".
Debo admitir que nunca me gustó como actor, y de echo siempre me mostraba un pelín reticente a ver cualquier película en la que apareciera el. Tenía la impresión de que sus recursos interpretativos eran demasiado limitados, y para ser sincero, desconocía totalmente su labor como director.
Pero como ocurre en algunas ocasiones todos los prejuicios que tienes hacie alguien se pueden disolver en un instante, y hasta cambiar radicalmente hasta volverse puras alabanzas,como en este caso,tras tomar contacto con una muestra de genialidad, de clasicismo estético, de palabras que no forman un guión sino un milagro, de películas que no están solamente magistralmente narradas sino fascinántemente dirigidas.
En el caso de Clint Estwood se produjo ese momento. Exactamente en siete ocasiones.
Fueron siete las veces en las que me quedé sin palabras ante una película, siete veces en las que no me salían adjetivos para la labor de Eastwood como director, siete veces en las que me emocioné, siete veces en las que no ví una película, sino un clásico.
Estas son las siete películas claves del maestro Clint Eastwood:
1.992 - "Sin Perdón"
La primera vez que Eastwood deslumbró a crítica y público fue con este western crepuscular en el cual vertía de manera genial todas las influencias que había recibido tras sus trabajos en el género. Pero no es "Sin Perdón" un western típico, Eastwood transformó, y revitalizó, un tipo de cine que andaba en decadencia y casi extinción. Hizo del cine del oeste, poesía, demostró que podía dirigir como los más grandes y de manera personal y propia, y para colmo consiguió de compañeros de viaje a un inmenso Morgan Freeman y a un inconmensurable Gene Hackman (ganador del Oscar a Mejor Actor Secundario). Esta historia de un pistolero retirado, padre de familia y viudo ( genial Eastwood)que debe enfrentarse a su pasado de violencia para sacar adelante a su familia, no solo le sirvió al bueno de Clint para dar una clase magistral de como se debe dirigir e interpretar un buen western, sino que le llevó a ser el gran triunfador de los Oscars por encima de la gran favorita, "Esencia de poder", al conseguir 4 galardones, como he dicho anteriormente Mejor Actor Secundario para Gene Hackman, Mejor Montaje, Mejor Director y Mejor Película. Como dijó una crítica: "Con el tiempo será un clásico, de momento es una obra maestra".
1.993 - "Un mundo perfecto"
Tras la soberbia "Sin Perdón", Eastwood se puso manos a la obra en la que sería su segunda obra maestra consecutiva. Esta vez la propuesta era claramente más comercial; la historia de la relación de amistad que surge entre un secuestrador (Kevin Costner) con un niño al que convierte en su rehén ( T.J. Lowther) ofrecía las dosis de emotividad, acción e intriga suficientes para encantar a público, pero no tanto a crítica. Pero esos riesgos desaparecieron en el momento en el que Eastwood se puso al mando del proyecto. Ofreció un film intenso, emocionante, con una complejidad increible, narrado como solo narran los grandes autores, con unas actuaciones maravillosas de todo el reparto, especialmente de un sorprendentemente cautivador Kevin Costner, y con una banda sonora firmada por el mismo Eastwood que emociona y engrandece las de, por si ya, enormes secuencias. Seguramente es el film mas infravalorado de Eastwood, pero en cuanto podais ver este film descubrireis que no es solo una obra maestra, sino una de las mejores películas de los 90.
1.995 - "Los puentes de Madison"
Hay películas que pueden romper en una sola imagen todo el posible encasillamiento de un actor. La indescriptible imagen de un Eastwood llorando por amor bajo la lluvia de un pueblecillo perdido de America fue la que nos hizo olvidar a muchos la típica imagen de tipo duro que había perseguido a Clint Estwood en su faceta interpretativa. Nos encontramos ante una de las mejores películas románticas de la historia del cine.El film narra la historia de amor entre una ama de casa cansada de la rutina de su vida familiar ( Meryl Streep)en una granja y un fotógrafo aventurero e impulsivo del National Geographic ( el propio Eastwood). Pocas veces el séptimo arte nos ha regalado una historia tan apasionante, tan maravillosa, tan pasional, tan inolvidable. Clint Eastwood utilizó el guión que realizó Richard LeGraveness de la novela de Robert James Weller para filmar mejor que nunca una película que contaba ya de por si con una historia maravillosa. Si a unas actuaciones que rozan la perfección con la punta de los dedos ( Meryl Streep está tan magistral como siempre, pero Eastwood ofrece la mejor actuación de su carrera), le añadimos una música inolvidable y emotiva compuesta de nuevo por Clint Estwood y, sobre todo, un puñado de escenas que se encuentran en las cimas del cine, destacando entre todas el momento final bajo la lluvia de una intensidad y emoción que no se puede explicar con palabras, nos queda una película quecon el tiempo se ha convertido en imprescindible en la obra de Estwood, con el tiempo se ha convertido en un clásico, con el tiempo se ha descubierto que la historia de amor de dos cincuentones es la más hermosa demostración de cine romántico que se ha visto en una pantalla en más de una década. IMPRESCINDIBLE.
2.003 - "Mystic River"
Clint Eastwood recibió el siglo veintiuno con dos películas de factura notable pero no sobresalientes como fueron la divertida "Space Cowboys", y la más oscura "Deuda de Sangre". Para casi todos era evidente la factura menor de ambos trabajos, lo que hizo que se crearan dudas sobre la posible decadencia de Eastwood, pero he aquí que el sabio maestro tenía guardada en la manga algo más que un as, tenía la que se convertiria sin problemas en su mejor película hasta la fecha, "Mystic River". Del argumento es mejor no descubrir mucho, pero aún así se podría resumir el film como la historia de un trio de amigos a los cuales la vida les deja una marca para siempre tras un hecho trágico que comparten en la infancia y que les hace seguir caminos distintos hasta que , a través de una nueva tragedia, vuelven a encontrarse en su barrio de siempre. Varios son los elementos que hacen que esta maravilla sea lo que es, una obra maestra absoluta. Podríamos hablar del espléndido guión de Brian Helgeland basado en la novela de Dennis Lehane, de la ambientación y fotografía oscura, penetrante, angustiosa y claustrofóbica de Tom Stern o de la grandiosa y emotiva banda sonora de Clint Eastwood; pero no, si hay dos aspectos claves que hacen de una película ya de por si sobresaliente, un auténtico clásico moderno son por una parte las interpretaciones y por otra la dirección. Todo, absolutamente todo el reparto está espléndido, pero es necesario quedarse con el trío protagonista: Kevin Bacon a pesar de tener el papel menos trascendente de la cinta consigue crear una interpretación sólida y espléndida, Sean Penn ofrece por su parte una clase magistral de interpretación en un papel violento e impulsivo que inunda la pantalla en cada escena en la que aparece, pero a su nivel se encuentra el tercero en discordia, un maravilloso Tim Robbins que regala una interpretación asombrosa en el papel más complejo del film. Cada vez que comparten un plano Penn y Robbins parecen estar en un constante y maravilloso duelo interpretativo que se salda con tablas. Ese año la Academia lo tuvo en cuenta y recompensó a estos dos magníficos intérpretes con los Oscars al Mejor Actor ( Sean Penn) y al Mejor Actor Secundario (Tim Robbins). Otro de los factores imprescindibles que estructuran este thriller es la dirección de Eastwood. Sólida, asfixiante, preciosa, oscura, magnífica, espectacular...faltan adjetivos para describir una nueva demostración de dirección por parte de Eastwood que alcanza su cima en la parte final (inolvidable) de la película. Aquel año "El Señor de los Anillos. El retorno del Rey" acaparó todos los premios existentes (11 Oscars incluidos), pero fuimos muchos los que descubrimos en una sala de cine la otra gran película del año. Cuando comienza el film te atrapa, durante su desarrollo te mantiene hipnotizado, y cuando terminan sus 137 minutos solamente tienes una sensacion, mejor dicho una certeza: que has visto el mejor thriller que seguramente nos ofrezca este siglo, el siglo en el que Eastwood tardó en aparecer,pero que cuando lo hizo fue para dejar claro que es uno de los más grandes cineasta que existen hoy por hoy.
2.004 - "Million Dollar Baby"
Aún no nos habíamos recuperado de la impresionante "Mystic River" cuando Eastwood nos dejó con la boca abierta, con los ojos llorosos, con el corazón en un puño, con la alabanza más grande en la punta de la lengua ycon el nundo en la garganta con su obra maestra definitiva, "Million Dollar Baby". La historia de superación de una boxeadora (Hilary Swank) y su relación con su entrenador (Clint Eastwood) y el encargado del gimnasio donde se dan cita cada tarde (Morgan Freeman) escondía, como en casi toda la obra de Estwood, una verdadera disección de las relaciones personales, del amor fraternal,de la amistad, de los sacrificios que se deben hacer, de los sueños incumplidos, de los miedos, etc. de tantos sentimientos que no caben en esta crítica pero que hacen acto de presencia en la película clave de lo que llevamos de siglo. La primera parte del film es cautivadora, está narrada con una precisión y una elegancia magistral y contiene las mejores escenas rodadas en un ring de boxeo desde la imprescindible "Toro Salvaje" de Martin Scorsese, pero es la segunda parte del film, la que se produce tras un hecho trágico, como de nuevo ocurre casi siempre en las películas de Eastwood, la que eleva a la película de sobresaliente a magistral, de magistral a obra maestra, de obra maestra a clásico.Sin desvelar absolutamente nada simplemente diré que nos encontramos seguramente ante unos de los 60 minutos finales más profundos, emotivos y maravillosos de la historia del cine. La parte interpretativa del film está por encima de la alabanza y es que una Hilary Swank insuperable en su papel de la soñadora boxeadora Maggie, Clint Eastwood magistral como el entrenador Frankie y un deslumbrante, como siempre, Morgan Freeman como Scrap el encargado del gimnasio, llevan sobre sus hombros toda la película con una sencillez ejemplar. La dirección de Eastwood está llena de clasicismo, de aciertos, de maravillosos planos, ycon la ayuda de la maravillosa fotografía de Thomas Stern, de la emotiva banda sonora del propio Eastwood y del insuperable guión de Paul Haggis ( director de la imprescindible "Crash") conforman la espina dorsal del último clásico que nos ha dado el cine. La Academia no pasó por alto la obra maestra que había regalado Estwoodaquel año y tras negarle el año anterior varios Oscars a favor de "El señor de los anillos. El retorno del Rey" ( merecidos todos y cada uno de los 11 galardones que recibió), le otorgó al film 4 premios: Mejor Actor Secundario (Morgan Freeman), Mejor Actriz (Hilary Swank), Mejor Director (Clint Eastwood) y Mejor Película. Nos encontramos ante la mejor película de un genio, ante la última obra maestra que nos ha dado el cine. "Million Dollar Baby" no es solo la mejor película del 2.004, tampoco es solamente la mejor película de lo que va de siglo, "Million Dollar Baby" es el mayor clásico de un clásico, es una de las mejores películas de la historia; "Million Dollar Baby" no es una película, es un milagro.
2.006 - "Banderas de nuestros padres"
A todos nos pilló de sorpresa el anuncio del proyecto de Eastwood para el 2.006: dos films que supondrían los dos puntos de vista sobre un mismo hecho histórico, la batalla de Iwo Jima entre los soldados estadounidenses y los japoneses. Eastwood se enfrentaba, cuando menos lo esperábamos, a su proyecto más ambicioso, con la producción de Steven Spielberg y con el presupuesto más grande con el que se había encontrado jamás entre sus manos. Acostumbrados a la sencillez tras la que se escondían sus más grandes obras, la duda se puso sobre el, debido a que no se sabía que podía ocurrir cuando el bueno de Clint se enfrentase a un proyecto tan grande como este. Pero de nuevo Eastwood cumplió las expectativas y nos regalo una cinta más dramática que bélica, con la figura del anti - héroe presente en todo el film, dándole más importancia a la reacción del país y de los soldados tras la batalla que al desarrollo de la misma, y dotándo de una relevancia más simbólica que dramática a la isntantánea clave de aquella batalla: el grupo de soldados estadounidense clavando la bandera americana en una de las montañas de Iwo Jima. Si bien es cierto que Eastwood ofreció un punto de vista arriesgado y necesario sobre el conflicto bélico, y una dura crítica al provecho que sacan los políticos de esta clase de conflictos, la película sabía a obra maestra incompleta, dejó a la crítica y público un poco fríos ante una película que daba la impresión de que podría haber dado mucho más viniendo de Eastwood. Si la hubiera firmado otro cineasta las reacciones hubieran sido más que sobresalientes, pero viniendo de uno de los mejores directores de la historia del cine, no terminaba de cuajar. En mi caso debo admitir quecreo que para juzgarla es necesario ver la segunda parte del díptico, "Cartas desde Iwo Jima", pero que como película individual nos encontramos ante una maravillosa visión de un conflicto con una reflexión deslumbrante sobre el poder de la fama y de los "héroes" que nacen de un conflicto. La banda sonora de Eastwood es magnífica en su sencillez, y la dirección del mismo es una nueva muestra de solidez, elegancia y clase. Es posible que el guión de William Broyles Jr. y Paul Haggis esté un poco mal estructurado y que el plano interpretativo no ofrezca muchas actuaciones memorables, pero Eastwood se las arregla para ofrecernos una joya, que en estos tiempos de cine, es mucho más que un regalo.
2.006 - "Cartas desde Iwo Jima"
Tras la sobresaliente, a medias, "Banderas de nuestro padres", Eastwood estrena en el mismo año la segunda parte del díptico, el punto de vista del conflicto por parte de los japoneses, "Cartas desde Iwo Jima". Tras la fría acogida que tuvo "Banderas de nuestro padres" tanto la crítica como el público esperábamos con cierto temor este nuevo film, ya que podría haber constituido un nuevo e inesperado tropezón en la carrera de Eastwood justo después de sus dos mejores obras ("Mystic River" y "Million Dollar Baby"). Una película de 141 minutos, rodada íntegramente en japones y estrenada con subtítulos, podía provocar cierta reticencia para acercarse al cine, pero las críticas fueron apabullantes y ayudaron a que, sorprendentemente, estas "Cartas desde Iwo Jima" consiguieran una mejor taquilla que su anterior punto de vista estadounidense. Y es que todo tipo de dudas, reticencias y sospechas se iban al traste tras los primeros cinco minutos de film; ese es el tiempo que necesita Estwood para introducirnos en un mundo de tradiciones y sentimientos ensalzados por unos personajes japoneses inolvidables. Que la película no esté doblada no solo ayuda al desarrollo de la misma, sino quepermite de manera genialla identificación y comprensión hacia los personajes. El plano interpretativo es increible, regalando dos interpretaciones de lujo como son Ken Watanabe como el general Tadamichi Kuribayashi y Kazunari Ninomiya como el soldado protagonista. La dirección de Eastwood está a la altura de sus grandes obras, sino las supera, y la banda sonora, esta vez firmada por la hija de Estwood, Kyle, es mucho más que conmovedora. El guión de Paul Haggis y Iris Yamahsita es espléndido, dotando de una profundidez asombrosa cada diálogo, cada escena, cada momento del film. La Academia supo ver en ella la superioridad frente a su predecesora "Banderas de nuestros padres" y por ello la película acaparó cuatro nominaciones: Mejor Director, Mejor Guión Original, Mejor Película y Mejor Montaje de Sonido ( a la postre la única categoría en la que resultó ganadora). "Cartas desde Iwo Jima" es la enésima demostración de talento de un maestro, la mejor película del último año, la última joya de un genio. Es una película que hace grande a su predecesora, que se suma a "Banderas de nuestro padres" para convertirse en un nuevo triunfo cinematográfico del gran Clint Eastwood. "Cartas desde Iwo Jima" es, sencillamente, una nueva obra maestra.
Son siete films imprescindibles para entender la obra de Clint Eastwood, conocer su lado de forajido ("Sin Perdón"), su lado más comercial sin dejar de lado la calidad, ("Un mundo perfecto"), su lado romántico, ("Los puentes de Madison"), su lado más oscuro, ("Mystic River"), su lado más profundo y emotivo, ("Million Dollar Baby"), su lado más espectacular,( "Banderas de nuestros padres"), y su lado más arriesgado, ("Cartas desde Iwo Jima"). El tipo duro resultó ser un genio. El eternamente serio resultó ser una fuente eterna de emociones y sentimientos. Clint Eastwood resultó ser un clásico. Y estas siete películas resulta que son de las mejores películas que nos ha regalado el cine en su historia. Disfrutadlas. Por que, hoy por hoy, cine y clásico se escriben con C de Clint, y emoción se escribe con E de Eastwood.
Que sea por muchos años más.
